Día litúrgico: Viernes IX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 12,35-37): En aquel tiempo, Jesús, tomando la palabra, decía mientras enseñaba en el Templo: «¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? David mismo dijo, movido por el Espíritu Santo: ‘Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies’. El mismo David le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?». La muchedumbre le oía con agrado.
Comentario: P. Josep de Calasanç Laplana OSB (Monje de Montserrat, Cataluña-España)
«El mismo David llama Señor [al Mesías]»
Hoy, el judaísmo aún sabe que el Mesías ha de ser “hijo de David” y debe inaugurar una nueva era del reinado de Dios. Los cristianos “sabemos” que el Mesías Hijo de David es Jesucristo, y que este reino ha empezado ya incoativamente —como semilla que nace y crece— y se hará realidad visible y radiante cuando Jesús vuelva al final de los tiempos. Pero ahora ya Jesús es el Hijo de David y nos permite vivir “en esperanza” los bienes del reino mesiánico.
El título “Hijo de David” aplicado a Jesucristo forma parte de la médula del Evangelio. En la Anunciación, la Virgen recibió este mensaje: «El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la estirpe de Jacob por siempre» (Lc 1,32-33). Los pobres que pedían la curación a Jesús, clamaban: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» (Mc 10,48). En su entrada solemne en Jerusalén, Jesús fue aclamado: «¡Bendito el reino que viene, el de nuestro padre David!» (Mc 11,10). El antiquísimo libro de la Didakhé agradece a Dios «la viña santa de David, tu siervo, que nos has dado a conocer por medio de Jesús, tu siervo».
Pero Jesús no es sólo hijo de David, sino también Señor. Jesús lo afirma solemnemente al citar el Salmo davídico 110, cita incomprensible para los judíos: pues resulta imposible que el hijo de David sea “Señor” de su padre. San Pedro, testigo de la resurrección de Jesús, vio claramente que Jesús había sido constituido “Señor de David”, porque «David murió y fue sepultado, y su sepulcro aún se conserva entre nosotros (…). A este Jesús Dios lo ha resucitado, y de ello somos testigos todos nosotros» (Ac 2,14).
Jesucristo, «nacido, en cuanto hombre, de la estirpe de David y constituido por su resurrección de entre los muertos Hijo poderoso de Dios», como dice san Pablo (Rm 1,3-4), se ha convertido en el foco que atrae el corazón de todos los hombres, y así, mediante su atracción suave, ejerce su señorío sobre todos los hombres que se dirigen a Él con amor y confianza.
jueves, 7 de junio de 2007
miércoles, 6 de junio de 2007
"LOS NORMALES Y LOS ANORMALES"
“LOS NORMALES Y LOS ANORMALES”
Por las circunstancias físicas en que me encuentro, tuve que recurrir a una clínica de rehabilitación, específicamente en mi caso para calmar los dolores producidos por artrosis, osteoporosis, etc.
Se trata del “CENTRO DE REHABILITACIÓN RANDALL” (que conste que no es una propaganda, ni me han pagado para hacerlo)
Mucho me costo concientisarme de que para disminuir los dolores causados por la “artrosis” tenía que ponerme en movimiento, hacer ejercicios, caminar, etc.
Nada de eso me gustaba hacer, con la caminata nunca pude ser perseverante; es que me parece que cuando algo no te gusta es muy difícil llevarlo a cabo, entonces tuve que buscar algo que me gustara, así fue que me encontré con Randall
Hace probablemente dos años que frecuento “la pileta” de Randall, fue la natación el ejercicio que me venia bien, me gustaba, no era como caminar que estaba mirando el reloj para decir…¡por fin termine!
Con la natación fue diferente, aparte de que definitivamente me calma los dolores, en este centro de rehabilitación me siento como en mi casa.
Hasta ahora pienso que no fue por casualidad que fui a caer allí.
Recuerdo, que los primeros días que empecé con los ejercicios de hidrogym, había un equipo de instructores buenísimos, Susana, Teresa, Javier, y otros que no los recuerdo, ya han salido tal vez, y si de alguno me he olvidado disculpen
Yo siempre muy observadora, me llamaba la atención algunos hombres, tímidos por cierto, que estaban en una esquinita de la pileta, y no se movían de allí.
Yo pensaba –para que vendrán ellos sino hacen nada- y como además de observadora soy curiosa, un buen día me acerqué, y les pregunté: ¿Qué vienen a hacer? De que hablan toda la hora, que no veo que hagan ningún ejercicio?
Por supuesto, se rieron y habrán pensado: ¿y esta? Que piensa?
Yo no pensaba nada, solo quería saber que les pasaba, si les dolía algo o si habrían tenido algún accidente.
Los muy pícaros, mucho no me decían, más bien querían saber cosas mías;
Y yo ni corta ni perezosa, les dije: soy libre e independiente, tengo 5 hijos, y un esposo; así, exactamente en este orden de importancia.
Los deje medio confundidos, y por último les advertí: “Yo solo puedo ser una ALEGRÍA para ustedes.
Allí en ese lugar me di cuenta que las personas, justamente aquellas que le pondríamos el titulo de “gorditos, viejos, minusválidos, parapléjicos” etc, esas personas son o han sido un motivo para que yo personalmente progrese en mis ejercicios.
¿Por qué? -Se preguntarán-
Porque siempre fui muy inclinada hacia las personas mas débiles, allí veo de todo, y me pregunto: por qué Dios puede pasar esto con algún niño? Con una madre joven? Por qué tanto sufrimiento para ellos? Y así miles y miles de preguntas en mi mente.
Mucha gente me dice: Me deprime ir allí, porque no puedo ver a esa gente con tantos problemas.
Y yo les digo: esa gente es la que Dios me pone en el camino para que mi corazón se sensibilice, para que llore, para que sienta, para que me dé cuenta que esos seres humanos-“tan impedidos” son aquellos que tal vez, por alguna razón no entiendan, o no puedan moverse, o sean demasiado gordos, etc- increíblemente ellos solo necesitan una ALEGRÍA.
Solo necesitan un abrazo, una palabra, un saludo, una sonrisa.
Que ironía pienso: por un lado una vida muy difícil, y por otro, necesitan poco para estar bien, necesitan otro corazón que lata al lado del de ellos.
Esas personas, o muchas de ellas, han dado ha mi vida mucho mas de lo que yo les he dado a ellos.
Yo creo firmemente, que cuando te acercas a esta clase de personas, es que también vos estas necesitando algo.
Y eso, algo es tan simple, que solo ellos te lo pueden dar.
Cuando salgo de la pileta, salgo con las pilas cargadas, tal vez a veces ni hable, pero siento que con la mirada le estoy acompañando o alentando al otro.
Y me pregunto ¿les bastaría solo esto a mi familia, a mi entorno, para sentirse bien?
No lo creo, algo tan simple como un abrazo, una sonrisa, un apretón de manos etc. No lo aceptarían, esto no “vale”, como siempre digo vale mas el tener que el ser.
Y estas personas especiales, son seres humanos grandiosos, no tendrán en algunos casos desarrollada la mente, pero el corazón lo tienen muy grande.
Nos deprime ver a esa gente…..
A mi mas bien me estimula, así puedo valorar todo lo que Dios me ha regalado: salud, familia, amistades, amor, humanidad.
La grandeza está en nuestras almas, por eso amo a aquellas personas, tienen alma grande.
Lastimosamente, en la cultura actual, se discrimina a todo lo que es: viejo, enfermo, gordo, minusválido etc.
¡Cuantas lecciones de vida aprenderíamos si nos acercáramos un poco mas a ellos.
ESTO ES PEDIR MUCHO, a “LOS NORMALES no nos queda tiempo para esto, estamos muy ocupados en cosas mas importantes.
¿QUIENES SON LOS NORMALES Y QUIENES LOS ANORMALES?
Gracias a Randall, gracias a su personal, gracias a todas esas personas que hacen posible esto, esto de poder compartir con ellos por lo menos algún tiempo en nuestra semana.
Marta Ruffinelli
Por las circunstancias físicas en que me encuentro, tuve que recurrir a una clínica de rehabilitación, específicamente en mi caso para calmar los dolores producidos por artrosis, osteoporosis, etc.
Se trata del “CENTRO DE REHABILITACIÓN RANDALL” (que conste que no es una propaganda, ni me han pagado para hacerlo)
Mucho me costo concientisarme de que para disminuir los dolores causados por la “artrosis” tenía que ponerme en movimiento, hacer ejercicios, caminar, etc.
Nada de eso me gustaba hacer, con la caminata nunca pude ser perseverante; es que me parece que cuando algo no te gusta es muy difícil llevarlo a cabo, entonces tuve que buscar algo que me gustara, así fue que me encontré con Randall
Hace probablemente dos años que frecuento “la pileta” de Randall, fue la natación el ejercicio que me venia bien, me gustaba, no era como caminar que estaba mirando el reloj para decir…¡por fin termine!
Con la natación fue diferente, aparte de que definitivamente me calma los dolores, en este centro de rehabilitación me siento como en mi casa.
Hasta ahora pienso que no fue por casualidad que fui a caer allí.
Recuerdo, que los primeros días que empecé con los ejercicios de hidrogym, había un equipo de instructores buenísimos, Susana, Teresa, Javier, y otros que no los recuerdo, ya han salido tal vez, y si de alguno me he olvidado disculpen
Yo siempre muy observadora, me llamaba la atención algunos hombres, tímidos por cierto, que estaban en una esquinita de la pileta, y no se movían de allí.
Yo pensaba –para que vendrán ellos sino hacen nada- y como además de observadora soy curiosa, un buen día me acerqué, y les pregunté: ¿Qué vienen a hacer? De que hablan toda la hora, que no veo que hagan ningún ejercicio?
Por supuesto, se rieron y habrán pensado: ¿y esta? Que piensa?
Yo no pensaba nada, solo quería saber que les pasaba, si les dolía algo o si habrían tenido algún accidente.
Los muy pícaros, mucho no me decían, más bien querían saber cosas mías;
Y yo ni corta ni perezosa, les dije: soy libre e independiente, tengo 5 hijos, y un esposo; así, exactamente en este orden de importancia.
Los deje medio confundidos, y por último les advertí: “Yo solo puedo ser una ALEGRÍA para ustedes.
Allí en ese lugar me di cuenta que las personas, justamente aquellas que le pondríamos el titulo de “gorditos, viejos, minusválidos, parapléjicos” etc, esas personas son o han sido un motivo para que yo personalmente progrese en mis ejercicios.
¿Por qué? -Se preguntarán-
Porque siempre fui muy inclinada hacia las personas mas débiles, allí veo de todo, y me pregunto: por qué Dios puede pasar esto con algún niño? Con una madre joven? Por qué tanto sufrimiento para ellos? Y así miles y miles de preguntas en mi mente.
Mucha gente me dice: Me deprime ir allí, porque no puedo ver a esa gente con tantos problemas.
Y yo les digo: esa gente es la que Dios me pone en el camino para que mi corazón se sensibilice, para que llore, para que sienta, para que me dé cuenta que esos seres humanos-“tan impedidos” son aquellos que tal vez, por alguna razón no entiendan, o no puedan moverse, o sean demasiado gordos, etc- increíblemente ellos solo necesitan una ALEGRÍA.
Solo necesitan un abrazo, una palabra, un saludo, una sonrisa.
Que ironía pienso: por un lado una vida muy difícil, y por otro, necesitan poco para estar bien, necesitan otro corazón que lata al lado del de ellos.
Esas personas, o muchas de ellas, han dado ha mi vida mucho mas de lo que yo les he dado a ellos.
Yo creo firmemente, que cuando te acercas a esta clase de personas, es que también vos estas necesitando algo.
Y eso, algo es tan simple, que solo ellos te lo pueden dar.
Cuando salgo de la pileta, salgo con las pilas cargadas, tal vez a veces ni hable, pero siento que con la mirada le estoy acompañando o alentando al otro.
Y me pregunto ¿les bastaría solo esto a mi familia, a mi entorno, para sentirse bien?
No lo creo, algo tan simple como un abrazo, una sonrisa, un apretón de manos etc. No lo aceptarían, esto no “vale”, como siempre digo vale mas el tener que el ser.
Y estas personas especiales, son seres humanos grandiosos, no tendrán en algunos casos desarrollada la mente, pero el corazón lo tienen muy grande.
Nos deprime ver a esa gente…..
A mi mas bien me estimula, así puedo valorar todo lo que Dios me ha regalado: salud, familia, amistades, amor, humanidad.
La grandeza está en nuestras almas, por eso amo a aquellas personas, tienen alma grande.
Lastimosamente, en la cultura actual, se discrimina a todo lo que es: viejo, enfermo, gordo, minusválido etc.
¡Cuantas lecciones de vida aprenderíamos si nos acercáramos un poco mas a ellos.
ESTO ES PEDIR MUCHO, a “LOS NORMALES no nos queda tiempo para esto, estamos muy ocupados en cosas mas importantes.
¿QUIENES SON LOS NORMALES Y QUIENES LOS ANORMALES?
Gracias a Randall, gracias a su personal, gracias a todas esas personas que hacen posible esto, esto de poder compartir con ellos por lo menos algún tiempo en nuestra semana.
Marta Ruffinelli
VIKTOR FRANKL
El hombre en busca de sentido (fragmento)
" Pero mi mente se aferraba a la imagen de mi mujer, a quien vislumbraba con extraña precisión. La oía contestarme, la veía sonriéndome con su mirada franca y cordial. Real o no, su mirada era más luminosa que el sol del amanecer. Un pensamiento me petrificó: por primera vez en mi vida comprendía la verdad vertida en canciones de tantos poetas y proclamada en la sabiduría definitiva de tantos pensadores. La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad -aunque sea sólo momentáneamente- si contempla al ser querido. "
" Pero mi mente se aferraba a la imagen de mi mujer, a quien vislumbraba con extraña precisión. La oía contestarme, la veía sonriéndome con su mirada franca y cordial. Real o no, su mirada era más luminosa que el sol del amanecer. Un pensamiento me petrificó: por primera vez en mi vida comprendía la verdad vertida en canciones de tantos poetas y proclamada en la sabiduría definitiva de tantos pensadores. La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar: la salvación del hombre está en el amor y a través del amor. Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad -aunque sea sólo momentáneamente- si contempla al ser querido. "
martes, 5 de junio de 2007
MIERCOLES 6 DE JUNIO
Día litúrgico: Miércoles IX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 12,18-27): En aquel tiempo, se le acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer».
Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error».
Comentario: Pbro. D. Federico Elías Alcamán Riffo (Puchuncaví-Valparaíso, Chile)
«No es un Dios de muertos, sino de vivos»
Hoy, la Santa Iglesia pone a nuestra consideración —por la palabra de Cristo— la realidad de la resurrección y las propiedades de los cuerpos resucitados. En efecto, el Evangelio nos narra el encuentro de Jesús con los saduceos, quienes —mediante un caso hipotético rebuscado— le presentan una dificultad acerca de la resurrección de los muertos, verdad en la cual ellos no creían.
Le dicen que, si una mujer enviuda siete veces, «¿de cuál de ellos [los siete esposos] será mujer?» (Mc 12,23). Buscan, así, poner en ridículo la doctrina de Jesús. Mas, el Señor deshace tal dificultad al exponer que, «cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos» (Mc 12,25).
Y, dada la ocasión, Nuestro Señor aprovecha la circunstancia para afirmar la existencia de la resurrección, citando lo que le dijo Dios a Moisés en el episodio de la zarza: «Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob», y agrega: «No es un Dios de muertos, sino de vivos» (Mc 12,26-27). Ahí Jesús les reprocha lo equivocados que están, porque no entienden ni la Escritura ni el poder de Dios; es más, esta verdad ya estaba revelada en el Antiguo Testamento: así lo enseñaron Isaías, la madre de los Macabeos, Job y otros.
San Agustín describía así la vida de eterna y amorosa comunión: «No padecerás allí límites ni estrecheces al poseer todo; tendrás todo, y tu hermano tendrá también todo; porque vosotros dos, tú y él, os convertiréis en uno, y este único todo también tendrá a Aquel que os posea a ambos».
Nosotros, lejos de dudar de las Escrituras y del poder misericordioso de Dios, adheridos con toda la mente y el corazón a esta verdad esperanzadora, nos gozamos de no quedar frustrados en nuestra sed de vida, plena y eterna, la cual se nos asegura en el mismo Dios, en su gloria y felicidad. Ante esta invitación divina no nos queda sino fomentar nuestras ansias de ver a Dios, el deseo de estar para siempre reinando junto a Él.
Texto del Evangelio (Mc 12,18-27): En aquel tiempo, se le acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan que haya resurrección, y le preguntaban: «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno y deja mujer y no deja hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. Eran siete hermanos: el primero tomó mujer, pero murió sin dejar descendencia; también el segundo la tomó y murió sin dejar descendencia; y el tercero lo mismo. Ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos, murió también la mujer. En la resurrección, cuando resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete la tuvieron por mujer».
Jesús les contestó: «¿No estáis en un error precisamente por esto, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos. Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error».
Comentario: Pbro. D. Federico Elías Alcamán Riffo (Puchuncaví-Valparaíso, Chile)
«No es un Dios de muertos, sino de vivos»
Hoy, la Santa Iglesia pone a nuestra consideración —por la palabra de Cristo— la realidad de la resurrección y las propiedades de los cuerpos resucitados. En efecto, el Evangelio nos narra el encuentro de Jesús con los saduceos, quienes —mediante un caso hipotético rebuscado— le presentan una dificultad acerca de la resurrección de los muertos, verdad en la cual ellos no creían.
Le dicen que, si una mujer enviuda siete veces, «¿de cuál de ellos [los siete esposos] será mujer?» (Mc 12,23). Buscan, así, poner en ridículo la doctrina de Jesús. Mas, el Señor deshace tal dificultad al exponer que, «cuando resuciten de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer, ni ellas marido, sino que serán como ángeles en los cielos» (Mc 12,25).
Y, dada la ocasión, Nuestro Señor aprovecha la circunstancia para afirmar la existencia de la resurrección, citando lo que le dijo Dios a Moisés en el episodio de la zarza: «Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob», y agrega: «No es un Dios de muertos, sino de vivos» (Mc 12,26-27). Ahí Jesús les reprocha lo equivocados que están, porque no entienden ni la Escritura ni el poder de Dios; es más, esta verdad ya estaba revelada en el Antiguo Testamento: así lo enseñaron Isaías, la madre de los Macabeos, Job y otros.
San Agustín describía así la vida de eterna y amorosa comunión: «No padecerás allí límites ni estrecheces al poseer todo; tendrás todo, y tu hermano tendrá también todo; porque vosotros dos, tú y él, os convertiréis en uno, y este único todo también tendrá a Aquel que os posea a ambos».
Nosotros, lejos de dudar de las Escrituras y del poder misericordioso de Dios, adheridos con toda la mente y el corazón a esta verdad esperanzadora, nos gozamos de no quedar frustrados en nuestra sed de vida, plena y eterna, la cual se nos asegura en el mismo Dios, en su gloria y felicidad. Ante esta invitación divina no nos queda sino fomentar nuestras ansias de ver a Dios, el deseo de estar para siempre reinando junto a Él.
JUEVES 7 DE JUNIO
Día litúrgico: Jueves IX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 12,28-34): En aquel tiempo, se llego uno de los escribas y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».
Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.
Comentario: P. Rodolf Puigdollers i Noblom SchP (La Roca del Vallès-Barcelona, España)
«No existe otro mandamiento mayor que éstos»
Hoy, un maestro de la Ley le pregunta a Jesús: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» (Mc 12,28). La pregunta es capciosa. En primer lugar, porque intenta establecer un ránquing entre los diversos mandamientos; y, en segundo lugar, porque su pregunta se centra en la Ley. Está claro, se trata de la pregunta de un maestro de la Ley.
La respuesta del Señor desmonta la espiritualidad de aquel «maestro de la Ley». Toda la actitud del discípulo de Jesucristo respecto a Dios queda resumida en un punto doble: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón» y «amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mc 12,31). El comportamiento religioso queda definido en su relación con Dios y con el prójimo; y el comportamiento humano, en su relación con los otros y con Dios. Lo dice con otras palabras san Agustín: «Ama y haz lo que quieras». Ama a Dios y ama a los otros, y el resto de cosas será consecuencia de este amor en plenitud.
El maestro de la ley lo entiende perfectamente. E indica que amar a Dios con todo el corazón y a los otros como a uno mismo «vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Mc 12,33). Dios está esperando la respuesta de cada persona, la entrega plena «con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (Mc 12,30) a Él, que es la Verdad y la Bondad, y la entrega generosa a los otros. Los «sacrificios y ofrendas» tan solamente tienen sentido en la medida que sean expresión verdadera de este doble amor. ¡Y pensar que a veces utilizamos los “pequeños mandamientos” y «los sacrificios y las ofrendas» como una piedra para criticar o herir al otro!
Jesús comenta la respuesta del maestro de la Ley con un «no estás lejos del Reino de Dios» (Mc 12,34). Para Jesucristo nadie que ame a los demás por encima de todo está lejos del reinado de Dios.
Texto del Evangelio (Mc 12,28-34): En aquel tiempo, se llego uno de los escribas y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos».
Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios».
Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.
Comentario: P. Rodolf Puigdollers i Noblom SchP (La Roca del Vallès-Barcelona, España)
«No existe otro mandamiento mayor que éstos»
Hoy, un maestro de la Ley le pregunta a Jesús: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?» (Mc 12,28). La pregunta es capciosa. En primer lugar, porque intenta establecer un ránquing entre los diversos mandamientos; y, en segundo lugar, porque su pregunta se centra en la Ley. Está claro, se trata de la pregunta de un maestro de la Ley.
La respuesta del Señor desmonta la espiritualidad de aquel «maestro de la Ley». Toda la actitud del discípulo de Jesucristo respecto a Dios queda resumida en un punto doble: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón» y «amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mc 12,31). El comportamiento religioso queda definido en su relación con Dios y con el prójimo; y el comportamiento humano, en su relación con los otros y con Dios. Lo dice con otras palabras san Agustín: «Ama y haz lo que quieras». Ama a Dios y ama a los otros, y el resto de cosas será consecuencia de este amor en plenitud.
El maestro de la ley lo entiende perfectamente. E indica que amar a Dios con todo el corazón y a los otros como a uno mismo «vale más que todos los holocaustos y sacrificios» (Mc 12,33). Dios está esperando la respuesta de cada persona, la entrega plena «con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (Mc 12,30) a Él, que es la Verdad y la Bondad, y la entrega generosa a los otros. Los «sacrificios y ofrendas» tan solamente tienen sentido en la medida que sean expresión verdadera de este doble amor. ¡Y pensar que a veces utilizamos los “pequeños mandamientos” y «los sacrificios y las ofrendas» como una piedra para criticar o herir al otro!
Jesús comenta la respuesta del maestro de la Ley con un «no estás lejos del Reino de Dios» (Mc 12,34). Para Jesucristo nadie que ame a los demás por encima de todo está lejos del reinado de Dios.
ANTHONY DE MELLO
"Que se necesita para comprender la fórmula de la felicidad? Una sola cosa: LA CAPACIDAD DE ESCUCHAR"
"Si rechazamos lo nuevo, no estamos dispuestos a escuchar.
Pero si lo aceptamos sin discriminar, tampoco estamos escuchando"
"Aprende a contentarte con lo que tienes, aprende a ser autosuficiente"
"La última cosa que quiere un paciente es la cura; no quiere curarse, busca alivio".
"Se te ha ocurrido alguna vez que aquello que llamas felicidad es en realidad tu CADENA?"
"VIVIR COMO UN REY" significa no saber en absoluto de ansiedades, de conflictos internos, vivir sin tensiones,sin presiones, sin desconcierto, sin congoja.
"Tu y yo hemos sido adiestrados para hacer depender nuestra felicidad de ciertas cosas"
"Hemos sido adiestrados para depender emocionalmente de los demás, para no ser capaces de vivir emocionalmente sin ellos".
"Muchas personas no pueden siquiera concebir la idea de lanzarse a la acción sin antes perturbarse"
"Cuando uno se perturba, tiene menos energia para hacer cosas y tiene menos capacidad de percepción"
"Para alcanzar la iluminación, la espiritualidad, la liberación, todo lo que tienes que hacer es COMPRENDER"
"No arregles nada. Deja que todo siga su curso y se resolverá solo"
Muchas personas nunca cambian porque están muy decididas a cambiar. Están tan decididas que nunca cambian"
"La vida no es cruel contigo, la vida es fácil; es tu programación la que es cruel contigo"
"Si tu felicidad depende de alguien o de algo, no es felicidad, es inquietud, es tensión es presión, es temor"
"Una gran mentira que nos contaron cuando éramos niños es que necesitamos ser amados"
"Tu me das lo que quiero, entonces te quiero. No me das lo que quiero entonces te detesto"
"Nos dieron poder,reputación, fama, prestigio. NOS DIERON ESTA DROGA."
"El sentirse solitario no se cura con compañía humana: se cura con el contacto con la REALIDAD".
"En que crees que gasta su vida la mayoria de la gente? EN IMPRESIONAR A OTROS".
"CUANDO SEAIS CAPACES DE REIROS DE LA VIDA EN SU PROPIA CARA, SERÉIS SOBERANOS DEL MUNDO...EXACTAMENTE IGUAL QUE LA PERSONA DISPUESTA A MORIR".
(Del libro Medicina del alma de Anthony de Mello).
"Si rechazamos lo nuevo, no estamos dispuestos a escuchar.
Pero si lo aceptamos sin discriminar, tampoco estamos escuchando"
"Aprende a contentarte con lo que tienes, aprende a ser autosuficiente"
"La última cosa que quiere un paciente es la cura; no quiere curarse, busca alivio".
"Se te ha ocurrido alguna vez que aquello que llamas felicidad es en realidad tu CADENA?"
"VIVIR COMO UN REY" significa no saber en absoluto de ansiedades, de conflictos internos, vivir sin tensiones,sin presiones, sin desconcierto, sin congoja.
"Tu y yo hemos sido adiestrados para hacer depender nuestra felicidad de ciertas cosas"
"Hemos sido adiestrados para depender emocionalmente de los demás, para no ser capaces de vivir emocionalmente sin ellos".
"Muchas personas no pueden siquiera concebir la idea de lanzarse a la acción sin antes perturbarse"
"Cuando uno se perturba, tiene menos energia para hacer cosas y tiene menos capacidad de percepción"
"Para alcanzar la iluminación, la espiritualidad, la liberación, todo lo que tienes que hacer es COMPRENDER"
"No arregles nada. Deja que todo siga su curso y se resolverá solo"
Muchas personas nunca cambian porque están muy decididas a cambiar. Están tan decididas que nunca cambian"
"La vida no es cruel contigo, la vida es fácil; es tu programación la que es cruel contigo"
"Si tu felicidad depende de alguien o de algo, no es felicidad, es inquietud, es tensión es presión, es temor"
"Una gran mentira que nos contaron cuando éramos niños es que necesitamos ser amados"
"Tu me das lo que quiero, entonces te quiero. No me das lo que quiero entonces te detesto"
"Nos dieron poder,reputación, fama, prestigio. NOS DIERON ESTA DROGA."
"El sentirse solitario no se cura con compañía humana: se cura con el contacto con la REALIDAD".
"En que crees que gasta su vida la mayoria de la gente? EN IMPRESIONAR A OTROS".
"CUANDO SEAIS CAPACES DE REIROS DE LA VIDA EN SU PROPIA CARA, SERÉIS SOBERANOS DEL MUNDO...EXACTAMENTE IGUAL QUE LA PERSONA DISPUESTA A MORIR".
(Del libro Medicina del alma de Anthony de Mello).
UNA CANCIÓN PARA MI HIJO

ENZO.
UNA CANCIÓN PARA MI HIJO
Esta canción te envolverá con su música,
hijo mio, como un cálido abrazo de amor.
Mi canción rozará tu frente
como el beso con el que te bendigo.
Cuando te duela la soledad,
esta canción mia estará a tu lado,
susurrándote al oido;
cuando una multitud te rodee,
te protegerá sin sofocarte.
Mi cancion dará alas a tus sueños y conducirá
tu corazón hasta la frontera del misterio.
Cuando la noche oscurezca tu camino,
te guiará como la estrella mas confiable.
Mi canción brillará en tus ojos
y llevará tu mirada hasta la esencia de todo.
Y cuando la muerte silencie mi voz,
mi canción te hablará hijo mio,
desde lo mas profundo de tu corazón.
Rabindranath Tagore
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